miércoles, 27 de octubre de 2010

Nos queda fútbol sala para rato

Durante los pasados días, Futbalcázar ha sido la última víctima de un problema que viene siendo visto con pasividad en Alcázar desde hace ya varios años. Nos estamos refiriendo no sólo al nulo apoyo institucional que padece el fútbol sala en la localidad, sino al ataque sistemático a todo lo que tenga que ver con el mismo y no sea de la cuerda de los interesados de turno.

Sabemos que estas preferencias no son del agrado de mucha gente. Desde la desaparición del Alcázar Fútbol Sala llevada a cabo por lo mismos que lo crearon sin dejar que nadie externo sacara a un buen equipo adelante, hasta el acoso y derribo que hoy en día sufre el único equipo federado de Alcázar, el Old Park, todo lo que huela a fútbol en pista pequeña es atacado sin pudor, ya sea desde instancias gubernativas, ya sea desde el resentimiento de jugadores con exceso de ego a los que les dolió la sinceridad de saber que no valían para esto, como ha ocurrido durante esta semana pasada.

En un país como el nuestro, que dispone de algunos de los mejores clubes del mundo, con una selección campeona en varias ocasiones de Europa y del Mundo, que acaba de ganar el Grand Prix a Brasil en su propia casa, el fútbol sala pierde cada vez más espectadores en las canchas en favor de un fútbol 11 más mediático y más cómodo de presenciar. Alcázar es un ejemplo de ello, donde no sólo son pocos los que se mueven por el deporte, sino que además apenas les dejan trabajar en condiciones. Como el perro del hortelano, así son algunos personajes alcazareños: ni comen, ni dejan comer.

Pues les vamos a decir algo, tanto a los que quieren ver desaparecer el fútbol sala en Alcázar como a estos resentidos sin nada mejor que hacer que despreciar bajo el anonimato de la red: nos queda fútbol sala para dar y tomar. Porque mientras haya un único equipo federado que genere información y una liga local donde se disputen partidos en esta modalidad, no nos vamos a detener.

Y al que no le guste, que mire para otro lado, o que se monte su propio chiringuito.