Como el rosario de la aurora acabó la final del Mundialito de la inmigración disputado dentro de los actos deportivos de la Feria. Colombia iba ganando a Marruecos en una final cada vez más tensa que acabó terminando a puñetazos.
Decretada la suspensión del encuentro por lo insostenible de la situación, la tensión se trasladó al exterior de la cancha del Polideportivo y jugadores de ambos equipos y ciudadanos de sus nacionalidades se enzarzaron en una pelea enfrente de la mesa de trofeos que requirió de la llamada de las fuerzas del orden, que se encontraron completamente ausentes durante el partido. Incluso, algunos individuos llegaron a usar como armas los sticks de algunos jugadores de hockey en línea que disputaban en la pista de al lado un partido entre Alcázar Vipers y García Baquero.
Al final, el fútbol y la deportividad quedaron empañados por la violencia y la intolerancia. Justo lo contrario que buscaba el Mundialito.
Decretada la suspensión del encuentro por lo insostenible de la situación, la tensión se trasladó al exterior de la cancha del Polideportivo y jugadores de ambos equipos y ciudadanos de sus nacionalidades se enzarzaron en una pelea enfrente de la mesa de trofeos que requirió de la llamada de las fuerzas del orden, que se encontraron completamente ausentes durante el partido. Incluso, algunos individuos llegaron a usar como armas los sticks de algunos jugadores de hockey en línea que disputaban en la pista de al lado un partido entre Alcázar Vipers y García Baquero.
Al final, el fútbol y la deportividad quedaron empañados por la violencia y la intolerancia. Justo lo contrario que buscaba el Mundialito.