domingo, 26 de septiembre de 2010

El árbitro Díaz Fernández le roba el partido al Juvenil Provincial (1-1)

Con cara de tontos se volvían en el Juvenil Provincial a Alcázar tras ver cómo después de darle un auténtico baño al Criptanense y de ser superior a ellos no consiguieron la victoria, por unas cosas o por otras. El principal culpable de ello fue el árbitro del partido, Díaz Fernández. Para empezar debió expulsar a un jugador del Criptanense al poco de empezar el partido, por una agresión delante suyo, que sólo se quedó en amarilla. El tanto del Criptanense vino de una falta totalmente inexistente. El autor del gol se lo dedicó a los aficionados de Alcázar, recibiendo a cambio la tarjeta amarilla, y posteriormente lo volvió a hacer, y el árbitro no quiso sacarle otra más. Durante el encuentro, el Criptanense únicamente se dedicaba a hacer entradas duras y peligrosas, y el árbitro como si nada. Y para colmo, en los últimos minutos de partido el árbitro "se traga" un penalti clarísimo del portero sobre el delantero alcazareño, que le hubiese supuesto también la expulsión. Lo inexpicable es cómo puede ser que el Criptanense haya terminado el partido con 11 jugadores, cuando deberían haber sido expulsados por lo menos tres. En la grada, el mismo ambiente de todos los años, lamentable.

El Gimnástico se adelantaba en el marcador con un golazo de falta directa, pero poco después llegó el empate, que jamás tenía que haber llegado. Hasta 4 ocasiones claras tuvo el equipo en el segundo tiempo para haber marcado algún gol más. Pero entre la mala suerte y el mal arbitraje, el marcador no se movió.